Adagio de la Cuarta sinfonía de Beethoven

Durante la interpretación del adagio de la Cuarta sinfonía, vi como Beethoven entró en el Libro de los destinos, en el libro de los misterios para poder ver la civilización del futuro.
Lo que es nuevo, es genial. Pero aún más alto es aquel nuevo que ya hubo un día... en el remolino 20000 años de largo. Como co-autor de Beethoven, siento que esta música es la sonorización de lo que un día fue realidad: ¡la civilización de la bondad!


El adagio de la Cuarta sinfonía de Beethoven
no puede ser explicado con el lenguaje de los hombres
Tanta bondad y tanto amor no caben en las palabras
El corazón está presto a romperse de la gracia
Nuestro dúo se ve montado-en-un-caballo-templario
El mismo Beethoven apostola desde los cielos más altos sobre la civilización de la hermandad mundial y los abrazos fraternales
Le asienten los mensajeros de la Divina Madre

A ojos vista, se bonhomizan los rabiosos, los pancistas
Emocionados hasta llorar
La paz se instauró en los tres días del eclipse
La Tierra se puebla de minnesíngeres y menestriles!!!

25.10.2012
extracto del libro 'el Cofrecito de CIPRÉS'