Otro 'requiem' de Mozart

Él conoce que lo han envenenado. Lo sabe... y perdona a todos.
El amor no puede ser envenenado. Tiene inmunidad para todos los venenos. Es posible envenenar a la carne que tiene inclinación hacia la lujuria, lo perecedero, la muerte, pero al amor no. Él vence a la muerte, en esto consiste un misterio. ¡Mozart no se separa de la Tierra, se queda!

Una de sus últimas obras, ‘La fantasía para órgano mecánico (o de un reloj musical)’, Mozart la escribe en el año 1791.

¡El llanto de Mozart en una miniatura de tres movimientos! 
¡He aquí una obra de arte, he aquí el requiem verdadero, sin serlo ‘Lacrimosa’ que fue escrita por el argumento de encargo romano y acabada por su asesino Süssmayr!

Juan de San Grial,  'El fortepiano como Orféon'

Beethoven sin boxeo

La Quinta sinfonía de Beethoven es una de las obras más trilladas del repertorio clásico musical mundial. 
Desde el principio del transcurso de la historia de la música se inculca que el tema general de la Quinta sinfonía es "el destino que llama la puerta". Beethoven tiene el aspecto de un palurdo firme que entra en combate: dice que aunque sus manos tiemblan, ¡cogerá el destino por el pescuezo!..
¡Una locura total! ¡Es la música de la bondad sin límites, no hay ningún golpe del hado del destino aquí! No se puede morder el anzuelo de la seducción de los dobles forte - "¡¡no le deis puñetazos a Beethoven!!" solía decir mi genial pedagoga María Yu.


Adoro a Beethoven. Él hace más bondadoso a todo el mundo. 
No puede una persona, a la que el mundo espiritual es comprensible, golpear, retumbar, volverse loco, coger el destino por el pescuezo. 
Es la música de la sencillez sin límites, de la bondad y misericordia más allá de los límites. En ella hay pasional, desierto, soledad, dudas y perplejidad, consuelo y triunfo. 
¡Pero en esta música NO HAY MAL! Precisamente en eso consiste la genialidad de Beethoven.


Juan de San Grial, "El Fortepiano como Orfeón"

El fortepiano como Orfeón


La interpretación musical es una prédica en su sentido directo, además es una prédica de carácter profético. Nada más puede, salvo la música, abrir la gracia de las esferas celestiales.

¡La música es una incesante revelación! Siempre por primera vez. El músico verdadero cada vez lo descubre.
Las cuatro etapas más esenciales para interpretar la música:

1. TENER EL MENSAJE: Tener algo para decir (¡es lo más importante!)

2. ABRIR PARA SÍ LA MÚSICA: Tratar las notas no de manera formal, sino como una cifrografía. Comprender que detrás de las notas está el mundo espiritual, el acuario acústico espiritual.

3. ENTRAR EN EL TEJIDO ESPIRITUAL DE LA OBRA: llegar a oírlo con el oído interior.

4. OBSEQUIAR LA OBRA MUSICAL AL OYENTE COMO UNA REVELACIÓN: Sonorizarla por primera vez.

Cuando el músico tiene presentes todos estos componentes, suena la música divina, mientras su encanto llega hasta el corazón.

La música es la lengua de la divinidad



La música hoy es la lengua de la divinidad,
y ninguna palabra la puede abarcar.
La sanación de mil tipos de enfermedad.
     Es taumaturgo el compositor,
de las esferas supracelestes, reflexivo maestro-director.
La orquestita le obedece como el violincito Stradivarius,
el cual no fue tocado en casi medio millar de años.

     Cristo en la Montaña del Ruiseñor cantó con 18 instrumentos 
      para la Teoengendradora desconsolada, el Consolaméntum.

Beethoven suena en las interiores nupciales alcobas.
¡El "claro de luna" sana de la paranoia,
esquizofrenia, sífilis, tuberculosis y sarampión!
Y después de Beethoven, enchufarás en alta voz a Gershwin y Berlioz.

     El compositor es un dios de la villa olímpica,
     un genio fuera del tiempo, musicologista.

¡Fuera, pensamientos molestos, pasioncilla mezquina terrenal!
Ama la calma la música genial.

Y la paz se instala como después de las vísperas ortodoxas,
por mucho que hayas tocado un estudio técnico de Czerny media hora.

extracto del libro 'Península de los NUEVOS MÁRTIRES' 

Chaikovsky: nostalgia por la patria arquetípica

Es una idea constante: el amor es mayor que la vida y la muerte.   Lo que sea, la separación, la muerte - son siempre una provocación para un amor mayor. ¿Qué es lo que trae el consolaméntum global? Que ¡Toda la negatividad del ser humano será liberada! 
La 'Canzonetta' es el canto del cisne de todo el mundo, y no sólo de Rusia. Es la nostalgia por la patria celestial arquetípica.


Siento una fuerte angustia por Rusia, me preocupo por ella. Interpretando la 'Canzonetta' junto a Chaikovskiy, viajaba por sus campos... Esta música son las lágrimas de mi consolaméntum.
Al hombre ruso, se le impone sentir una cierta angustia arquetípica. Es inseparable de su nostalgia.
La nostalgia mínnica hiperbórea no es una vivencia vetusta. Igual que el novio es atraído hacia su novia, viendo en ella a su bienamada perfecta, de mismo modo yo siento angustia por Rusia.

La nostalgia mínnica por la inseparabilidad
Por muy rica y generosa que sea el alma, ningún pensamiento, emoción o vivencia humana es suficiente para traer el gran consuelo. Es imposible para un músico limitarse a la explotación del propio talento, de la técnica, etc. Hace falta la esfera, hace falta la espiritualidad.
El concepto de nuestra interpretación es la nostalgia mínnica que une 'Yo' y 'Tú'. 
Sí, nos espera una separación inevitable. El amor debe un día cesar en la Tierra, pero con la muerte será aún mayor, después de transubstanciarse. Esta es la idea de Chaikovskiy.
Es una gran nostalgia. No, no por la patria ni por una persona, sino la nostalgia de m i n n é, el amor perfecto. La nostalgia que los terrestres experimentan por los cielos, y los cielos a su vez por la Tierra. Es la nostalgia que viven Romeo y Julieta, ¡y miles de ejemplos semejantes!... y finalmente, la nostalgia de la montaña del monte del Ruiseñor, la nostalgia de la Madre Divina.

ES LA NOSTALGIA MÍNNICA POR LA INSEPARABILIDAD. 

En ella está el misterio de la separación que hace aún más cercanos uno a otro. Es el misterio de la muerte, en la que hay más vida que en la vida misma. Es un amor sobrepasante en el momento en el suena el canto de cisne...
Siempre – sea quien sea, Chaikovskiy, Rachmaninoff o Bach en sus mejores formas, o Mozart, el sumo cristo musical o el numero dos, Beethoven – el amor es superior a la muerte.
Minné supera la separación. Para Él no hay tiempo ni espacio. Es pakibitial, intergaláctico y no transitorio. El amor no conoce más que la transición de una forma a otra. No hay muerte. La separación es temporal.

Es imposible perder lo que es digno de la eternidad
AQUEL QUE HA CONOCIDO EL AMOR, ES PRIVADO DEL MIEDO A LA MUERTE. De él radican el resto de los miedos (de perder lo que has hallado; de perder al amado, a la amada...), todas las patologías del alma, todos los traumas, neurosis, complejos, derrotas.
El consolaméntum, hablando en lenguaje psicológico, consiste en la sanación del miedo a la muerte. Es imposible perder algo que es digno de la eternidad: el amor, la bondad, el servicio sacrificial, la capacidad de ver y adorar la divinidad... El alma no pasa ningún escalón de la espiritualidad en vano. ¡No es posible perderlos!
La falsa divinidad atemoriza: No hay nada además de la muerte, de la enfermedad y de mí.
Por el contrario, el Padre del puro amor y Guan Min nos cantan: no hay nada además del amor, de la vida eterna y de la transición a un estado aun más hermoso. ¡Oh adorado nuestro, consuélate pues! 
"En la separación - canta el Bienamado -, estoy aún más cerca. Para el alma no existen distancias. A distancia te amo aún más. El amor es arquetípico y no transitorio. No hay además del amor y no hay nada además de la vida eterna."

Más allá de la vida y de la muerte, del miedo y de la angustia
Me parece que se puede llorar de verdad, con lágrimas enternecidas mínnicas sólamente desde el otro mundo, estando en el más allá.
Uno de los tratados de Nietzsche es llamado "Más allá del bien y del mal". No sólo del bien y del mal, sino más allá de la vida y de la muerte, más allá del miedo y de la angustia...
Es necesario ir trascendiendo para poder cantar desde el más allá hacia aquí y desde aquí hacia el más allá. Precisamente en esta conexión entre los dos mundos empieza sonar la perla del consolaméntum musical de minné...

J. S. Bach: las más puras vibraciones del Padre amante

La gente se pregunta: "¿Dónde está el Buen Dios?" Respuesta: La música es la esfera de la Divinidad bondadosa.

¡Escuchad la música en la interpretación de padre Juan! Son precisamente las vibraciones de o t r a  Divinidad.

¿Si he profundizado en Bach para poder interpretarlo? ¡Estoy enamorado de Bach! He empezado a adorarlo igual que adoro a Mozart.
Siento que Bach era igual a mi. Llevaba un modo de vida semejante, pensaba de la misma manera. Igual que Mozart, Beethoven, Chaikovskiy, él era benevolente, amaba al cielo. No era de este mundo, sino un marginado. Nadie le conoció bien en vida.
Los inquisidores romanos se sentían mal escuchando la música bondadosa. Desde el punto de vista de los fundamentalistas religioso-musicales, en la música no debe haber bondad.
BACH TRANSMITÍA VIBRACIONES DE OTRA DIVINIDAD: Bach era el Padre amante en su puro aspecto.

El portador del buen mensaje desde el Reino del bien superante

Leo y profundizo en la vida de Haydn y brotan lágrimas. 
Toda su música es sobre una civilización bondadosa, gente bondadosa, del Dios bondadoso.
Roma se esforzó para que no fuera revelado el misterio de Haydn y de su música. A nadie se le ocurrió ni siquiera la idea de comentar espiritualmente sus creaciones.
En la música de Haydn no hay mal (!!!). 
No hay más que paz y armonía del bien. 
¿Elementos de tragedia? ¿Momentos de tensión, extáticos y pasionales? Son solo medios para transmitir la tensión de la bondad. 
Haydn está siempre en los diapasones del bien y solo del bien. 
Es la música de la teocivilización. 
No es de este mundo, sino de otros mundos en los que no hay mal. 
Haydn ha sido enviado desde lo alto como mensajero, el apóstol musical, el portador del buen mensaje desde el reino del Bien Superante. Su música es el evangelio de la civilización en la que no existe el mal ni pintado.'

- Nuestra escuela musical espiritual se llama 'conversatorio'. El conservatorio pone en conserva. ¡En el conversatorio se conversa, se permanece en un diálogo!
Cuando toco, converso con la gente que escucha. Así es mi estilo, mi manera de tocar: directamente desde el cielo, como una revelación.

...Leí en la Biblioteca mística las libretas de notas de Haydn. Están llenas de éxtasis acerca de Dios. Dice que permanecía días enteros en una exaltación inenarrable y en estos días de elevaciones extáticas nacía la música de sinfonías y cuartetos. Todo está borrado, olvidado y presentado como 'el estilo clásico vienés'.

Un día Haydn lloró y le preguntaron:
- ¿Por qué lloráis, maestro?
- Lloro por el destino de Mozart. Es el grandisimo compositor, un don para la humanidad. Pero todas las cortes del mundo lo desdeñan. Ningún rey ni emperador lo le ha invitado para que le sirva. Sólo Praga lo recibe. Viena - lo rechaza...

Cuando envenenaron a Mozart (en 1791), Haydn quedó aturdido. Durante dos semanas después de recibir la triste noticia no pudo recuperarse. Sabía que Mozart tenía una salud perfecta y podía vivir 40 años más...
Doliéndose locamente por la pérdida del mejor amigo y del sumo genio, Haydn clamó a los cielos:
'¡Wolfgang, ahora díctame desde el Reino! Quiero cumplir todo lo que no pudiste realizar por el veneno maléfico.
¡Buen Padre, Dios de amor y bondad! Haz de manera que en el resto de mis años de vida pueda yo escribir la música que escribiría Mozart!'


Sus obras escritas después del año 1791 son la música de Haydn-Mozart.


Escuche AQUÍ 'Los 7 Clamores del Cristo Bogomilo' 

Adagio de la Cuarta sinfonía de Beethoven

Durante la interpretación del adagio de la Cuarta sinfonía, vi como Beethoven entró en el Libro de los destinos, en el libro de los misterios para poder ver la civilización del futuro.
Lo que es nuevo, es genial. Pero aún más alto es aquel nuevo que ya hubo un día... en el remolino 20000 años de largo. Como co-autor de Beethoven, siento que esta música es la sonorización de lo que un día fue realidad: ¡la civilización de la bondad!


El adagio de la Cuarta sinfonía de Beethoven
no puede ser explicado con el lenguaje de los hombres
Tanta bondad y tanto amor no caben en las palabras
El corazón está presto a romperse de la gracia
Nuestro dúo se ve montado-en-un-caballo-templario
El mismo Beethoven apostola desde los cielos más altos sobre la civilización de la hermandad mundial y los abrazos fraternales
Le asienten los mensajeros de la Divina Madre

A ojos vista, se bonhomizan los rabiosos, los pancistas
Emocionados hasta llorar
La paz se instauró en los tres días del eclipse
La Tierra se puebla de minnesíngeres y menestriles!!!

25.10.2012
extracto del libro 'el Cofrecito de CIPRÉS'