Otro 'requiem' de Mozart

Él conoce que lo han envenenado. Lo sabe... y perdona a todos.
El amor no puede ser envenenado. Tiene inmunidad para todos los venenos. Es posible envenenar a la carne que tiene inclinación hacia la lujuria, lo perecedero, la muerte, pero al amor no. Él vence a la muerte, en esto consiste un misterio. ¡Mozart no se separa de la Tierra, se queda!

Una de sus últimas obras, ‘La fantasía para órgano mecánico (o de un reloj musical)’, Mozart la escribe en el año 1791.

¡El llanto de Mozart en una miniatura de tres movimientos! 
¡He aquí una obra de arte, he aquí el requiem verdadero, sin serlo ‘Lacrimosa’ que fue escrita por el argumento de encargo romano y acabada por su asesino Süssmayr!

Juan de San Grial,  'El fortepiano como Orféon'