Chaikovsky: nostalgia por la patria arquetípica

Es una idea constante: el amor es mayor que la vida y la muerte.   Lo que sea, la separación, la muerte - son siempre una provocación para un amor mayor. ¿Qué es lo que trae el consolaméntum global? Que ¡Toda la negatividad del ser humano será liberada! 
La 'Canzonetta' es el canto del cisne de todo el mundo, y no sólo de Rusia. Es la nostalgia por la patria celestial arquetípica.


Siento una fuerte angustia por Rusia, me preocupo por ella. Interpretando la 'Canzonetta' junto a Chaikovskiy, viajaba por sus campos... Esta música son las lágrimas de mi consolaméntum.
Al hombre ruso, se le impone sentir una cierta angustia arquetípica. Es inseparable de su nostalgia.
La nostalgia mínnica hiperbórea no es una vivencia vetusta. Igual que el novio es atraído hacia su novia, viendo en ella a su bienamada perfecta, de mismo modo yo siento angustia por Rusia.

La nostalgia mínnica por la inseparabilidad
Por muy rica y generosa que sea el alma, ningún pensamiento, emoción o vivencia humana es suficiente para traer el gran consuelo. Es imposible para un músico limitarse a la explotación del propio talento, de la técnica, etc. Hace falta la esfera, hace falta la espiritualidad.
El concepto de nuestra interpretación es la nostalgia mínnica que une 'Yo' y 'Tú'. 
Sí, nos espera una separación inevitable. El amor debe un día cesar en la Tierra, pero con la muerte será aún mayor, después de transubstanciarse. Esta es la idea de Chaikovskiy.
Es una gran nostalgia. No, no por la patria ni por una persona, sino la nostalgia de m i n n é, el amor perfecto. La nostalgia que los terrestres experimentan por los cielos, y los cielos a su vez por la Tierra. Es la nostalgia que viven Romeo y Julieta, ¡y miles de ejemplos semejantes!... y finalmente, la nostalgia de la montaña del monte del Ruiseñor, la nostalgia de la Madre Divina.

ES LA NOSTALGIA MÍNNICA POR LA INSEPARABILIDAD. 

En ella está el misterio de la separación que hace aún más cercanos uno a otro. Es el misterio de la muerte, en la que hay más vida que en la vida misma. Es un amor sobrepasante en el momento en el suena el canto de cisne...
Siempre – sea quien sea, Chaikovskiy, Rachmaninoff o Bach en sus mejores formas, o Mozart, el sumo cristo musical o el numero dos, Beethoven – el amor es superior a la muerte.
Minné supera la separación. Para Él no hay tiempo ni espacio. Es pakibitial, intergaláctico y no transitorio. El amor no conoce más que la transición de una forma a otra. No hay muerte. La separación es temporal.

Es imposible perder lo que es digno de la eternidad
AQUEL QUE HA CONOCIDO EL AMOR, ES PRIVADO DEL MIEDO A LA MUERTE. De él radican el resto de los miedos (de perder lo que has hallado; de perder al amado, a la amada...), todas las patologías del alma, todos los traumas, neurosis, complejos, derrotas.
El consolaméntum, hablando en lenguaje psicológico, consiste en la sanación del miedo a la muerte. Es imposible perder algo que es digno de la eternidad: el amor, la bondad, el servicio sacrificial, la capacidad de ver y adorar la divinidad... El alma no pasa ningún escalón de la espiritualidad en vano. ¡No es posible perderlos!
La falsa divinidad atemoriza: No hay nada además de la muerte, de la enfermedad y de mí.
Por el contrario, el Padre del puro amor y Guan Min nos cantan: no hay nada además del amor, de la vida eterna y de la transición a un estado aun más hermoso. ¡Oh adorado nuestro, consuélate pues! 
"En la separación - canta el Bienamado -, estoy aún más cerca. Para el alma no existen distancias. A distancia te amo aún más. El amor es arquetípico y no transitorio. No hay además del amor y no hay nada además de la vida eterna."

Más allá de la vida y de la muerte, del miedo y de la angustia
Me parece que se puede llorar de verdad, con lágrimas enternecidas mínnicas sólamente desde el otro mundo, estando en el más allá.
Uno de los tratados de Nietzsche es llamado "Más allá del bien y del mal". No sólo del bien y del mal, sino más allá de la vida y de la muerte, más allá del miedo y de la angustia...
Es necesario ir trascendiendo para poder cantar desde el más allá hacia aquí y desde aquí hacia el más allá. Precisamente en esta conexión entre los dos mundos empieza sonar la perla del consolaméntum musical de minné...